Paz envia al legislativo proyecto de ley para regular los estados de excepción y blindar a las FFAA
Por Bolivia Energía Libre / La Paz
“Este reglamento para los estados de excepción es para fortalecer a las instituciones y particularmente a nuestras Fuerzas Armadas en su actuación”, reveló el Presidente, Rodrigo Paz durante la posesión del nuevo ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, en Palacio de Gobierno.
Desde hace días la población ajena al conflicto que mantienen el gobierno con la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos del Departamento de La Paz, Túpac Katari, solicitaron el presidente, intervenga el bloque de caminos e imponga orden en el Estado debido a que las demandas de los denominados sectores sociales exigen la renuncia del Jefe de Estado, en una muestra clara de, sedición interna para cambiar al gobierno que fue elegido democráticamente en las urnas en noviembre pasado.
Diversos legisladores de oposición y del oficialialismo secundaron la petición de la declaratoria de un estado de excepción que implica movilizar a las Fuerzas Armadas -ejército, fuerza aérea y naval- para despejar los caminos e imponer el orden institucional.
“Nosotros no venimos de la lógica de la violencia. Venimos de la cultura democrática, constitucional y del diálogo. No alzamos la mano para golpear a otro boliviano; extendemos la mano para dialogar”, reflexionó también el Jefe de Estado a manera de anticipar a la población que su gobierno no alentará de ninguna manera la confrontación, sino, por el contrario, hará lo imposible para resolver los problemas, con el diálogo y la concertación entre hermanos.
En esta línea de orientación el Jefe de Estado puso al descubierto también que algunos sectores de la Federación Túpac Katari y de las denominadas Bartolina Sisa, que desde hace màs de un mes se hallan movilizados con un bloque de caminos, lograron tomar contacto con el gobierno para sostener reuniones.
“Los hemos convocado para tener un diálogo franco y abierto. Ya depende de ellos la prontitud para estar junto al presidente y los ministros en esa mesa de diálogo”, señaló. En ese contexto, destacó la iniciativa del vicepresidente Edmand Lara y del Legislativo para acercar las posiciones.
Asimismo, pidió mantener abiertos los corredores humanitarios para garantizar el abastecimiento de alimentos, medicinas y combustibles hacia las ciudades más afectadas por los bloqueos.
El Gobierno respondió a las solicitudes planteadas por diversos sectores sociales y anunció la convocatoria a una mesa de diálogo directa con organizaciones movilizadas, entre ellas las federaciones Tupac Katari y Bartolina Sisa.
“La gente necesita medicina, alimentos y combustible. No vamos a dudar en aplicar programas de acción humanitaria junto a la Policía y las Fuerzas Armadas”, advirtió.
Bolivia enfrenta “la batalla de las batallas” contra estructuras que buscan impedir los cambios para recuperar las institucionalidad, alertó el Jefe de Estado, cuando se cumple 34 días de un prolongado bloqueo de carreteras, un cerco prolongado contra La Paz y El Alto y una creciente emergencia humanitaria por el desabastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos.
El mandatario vinculó, en su discurso, directamente a sectores ligados al narcotráfico con las movilizaciones que se desarrollan en distintas regiones del país y sostuvo que existen pruebas de que recursos provenientes de zonas productoras de coca fueron utilizados para financiar acciones destinadas a desestabilizar la democracia.
“No es de extrañar que desde las regiones de producción de narcóticos se haya capturado a portadores de recursos económicos que, en algunos casos, han ido a alimentar movilizaciones y acciones en contra de nuestra democracia, nuestra Constitución y el bienestar de los bolivianos”, levantó el dedo acusador.
Según Paz, la difusión de versiones sobre supuestas privatizaciones, incrementos de tarifas básicas o ataques a pueblos indígenas forma parte de una estrategia destinada a generar incertidumbre y fracturar a la sociedad.
“Cada mentira racial, cada mentira de división, está haciendo daño a Bolivia. Ante la tricolor, ante la wiphala, ante el patujú y nuestros símbolos nacionales, todos somos bolivianos”

