Paz exige romper contrato con la china Sinosteel por incumplimiento de contrato de la planta siderúrgica del Mutún
Por Bolivia Energía Libre / Agencias / La Paz
En respuesta a una cadena de irregularidades cometidas durante la ejecución del proyecto para la construcción de la empresa siderúrgica del Mutún, el Estado boliviano se verá obliado a declarar “inseguridad jurídica” y “romper unilateralmente (el) contrato”, porque “esa es una exigencia del Presidente (Rodrigo Paz)”, por incumplimiento del contrato suscrito en 2016, informaron fuentes oficiales, reportaron ayer medios informativos en la ciudad de La Paz.
El presidente ejecutivo de la Empresa Siderúrgica Mutún (ESM), Álvaro Tejerina Olivera, denunció que, el 4 de enero, cuando se realizó una inspección a la fábrica, encontraron que cinco de las siete plantas , no están funcionando y, tienen deficiencias, por lo que advirtió la posibilidad de romper de manera unilateral el contrato con la empresa china Sinosteel Equipment & Engineering Co. Ltda., ejecutora del proyecto.
«Vamos a entrar en la inseguridad jurídica de romper unilateralmente un contrato; esa es una exigencia del presidente, por eso nosotros hemos actuado en el marco del contrato de obras, de lo que nos dice el contrato», anticipó, Tejerina según medios locales en La Paz.
Cuando una de las partes incumple una serie de factores establecidos en el propio contrato, se abre la posibilidad de resolver de forma unilateral el mismo. «Nosotros hemos iniciado una intención de resolución de contrato, que lo iniciamos el jueves pasado, con carta notariada (dirigida) a la empresa contratista y a la fiscalización de obras; el fiscal general de la obra, que es el representante técnico máximo de la empresa», explicó.
El gobierno está ahora a la espera de conocer una respuesta de la empresa Sinosteel; ya es el tercer día hábil, faltan siete días para que la empresa constructora nos dé la respuesta y presente un cronograma de aproximadamente seis meses, para que se puedan corregir todas las falencias de la planta, pero, sobre todo, entregarla funcionando, como lo establece el contrato.
El contrato llave en mano no solamente finaliza al entregar funcionando la planta, sino que la empresa encargada del proyecto tiene que ejecutar un año de producción.
El contrato establece que a la empresa se debe cancelar, paso a paso, por avance de planilla de obra, en esa etapa de producción, “nosotros hemos encontrado que ya se ha cancelado el 100% del monto, los casi 18 millones de dólares que teníamos para el año de producción”, apuntó.
El presidente ejecutivo de la ESM informó que, durante la inspección realizada a la fábrica, además se detectaron otras irregularidades, en el marco del contrato que tiene la ESM con la empresa contratista Sinosteel, como también en la supervisión de la obra.
Recordó que Bolivia suscribió convenios por alrededor de 400 millones de dólares para ese contrato llave en mano, lo que quiere decir que se tenía que entregar la planta siderúrgica funcionando, extremo que no se dio hasta la fecha.
“Lamentablemente, a la fecha hemos encontrado deficiencias, tanto en la etapa del proyecto, con las licencias ambientales, como en la etapa de ejecución de las obras civiles; no se tiene un cerramiento perimetral como planta siderúrgica y en la planta de montaje se tienen alrededor de 300 observaciones”, afirmó.
Esa información nos sirve para que, en el marco contractual, se inicien procesos penales contra las exautoridades.
Nos encontramos en una indefensión, en el marco contractual, porque “no existen las boletas de garantía de la construcción de la obra”. Eso es lamentable y es responsabilidad de las exautoridades y exasesores que firmaron los contratos modificatorios; por ello, “nosotros nos vamos a apersonar al Ministerio Público para realizar las respectivas denuncias penales”, advirtió.
El proyecto
El contrato para la construcción de la planta siderúrgica fue suscrito en 2016 y, después de nueve años, el 24 de febrero de 2025, el entonces presidente de la ESM, Jorge Alvarado, informó que se habían completado las pruebas de la planta, la DRI (referido al proceso de producción y a la tecnología) y sus siete componentes que iban a operar desde esa semana, con lo que se daría inicio a la producción comercial.
El funcionario sostuvo que, una vez concluidas esas pruebas, el complejo ya estaría listo para empezar a producir el producto final, que son las barras corrugadas y el alambrón, que ese era el producto final y que era un orgullo para el país, según una entrevista con Bolivia TV.
“Para nosotros es un orgullo tener esta planta, que es el corazón de todo el complejo; es donde se encuentra el reactor”, comunicó Alvarado ayer, en entrevista con Bolivia TV.

